martes, 14 de febrero de 2012

El hortera en nuestros dias



Seguro que nuestros rancios lectores y lectoras se han dado cuenta. Baste echar un vistazo a las aulas de los institutos y universidades, a los locales de ocio juvenil y no tan juvenil. Los hay de toda índole:

Aquellos que con un estudiadísimo desorden combinan prendas inverosímiles y multitemporales, pareciendo que les hubiera caído encima el tendedero de sus abuelos. Los que empezaron siendo modernos y merced a la fantochería anglófila mutaron en hipsters.

O aquellos otros que no conocen más colores que el negro, ni más modus operandi que el exceso y el abarrocamiento, llegando a parecer murciélagos haciendo la comunión. Esos góticos, pálidos como nalgas de germano imberbe.

Y ésos otros, amantes de la joyería áurea y desmesurada, de las prendas ajustadas y/o el chándal de marca, peinados con una suerte de diadema capilar que otrora conocióse como "pelo cenicero". En mis mocedades los conocía como bakalas, y en la actualidad han mudado a canis, poligoneros y amantes del tunning, que no es sino un anglicismo para denominar al enjaezamiento suprahortera de carruajes a motor.

Y mis queridos heavys, melenudos cervezófilos, "coleguillas" del Maligno, asiduos practicantes del noble deporte de gesticular solos de guitarra con los ojos cerrados conocido como air guitar. Su uniforme de gala, a lucir en, por ejemplo, un concierto de Barón Rojo, constaría de vaquero elástico, camiseta del conjunto musical idolatrado, chaleco vaquero multiparcheado estilo "hágalo usted mismo" y calzado a elegir: bota deportiva, tejana o militar, pero bota. Y aderezando, algo de ferralla: cadenas y muñequeras pinchudas.

Todos ellos (y muchísimos otros prototipos de espantajo que se quedan en el tintero) ponen especial cuidado en el atuendo, distintivo característico de la congregación a la que son fieles. Siguen ciegamente los dictámenes de la moda establecida para su "tribu social". Así, jamás veríamos a un heavy con gafas de pasta y chaqueta de lana, a un gótico con un pantalón blanco, a un cani con un collar de pinchos y los ojos pintados. Los modernos... bueno, ésos se ponen lo que sea.

En fin.

Son unos petimetres.

-Petimetre:

Persona que cuida demasiado de su aspecto y se preocupa en demasía por seguir la moda.

............................

Y como regalo a su fidelidad ofrecemos unos cuantos sinónimos, para que a la hora de calificar a estos especímenes no queden nuestros lectores parcos en apelativos:

Figurín.

Lechuguino.

Pisaverde.

15 comentarios:

Aídious dijo...

Bueno, no se yo que decirte, entre los heavys algun aborto se cuala, y entre las otras tantas tribus urbanas "respetables" (entiendase en este caso por respetable que se les tilde de cultura y que el borreguismo no sea inherente al grupo).
A esos goticos les llamo repollos sangrientos, no tienen gusto ni noción de lo que es el gótico.

Kriskros dijo...

Aún recuerdo el día que empezaron a vender camisetas de Motorhead en Pull & Bear. Ese día cayó el muro que separaba las tribus urbanas.

Esto es un poco como el flamenco. Tienes un palo y de ahí salen multitud de ramas con una misma base pero que al final no es lo mismo. Si no, un ejemplo: Yo diría que el Goticismo o Gotelé es una subrama del jebimetalero pero algo así como un upper level. Despues estan los chandal metal e incluyo un modismo retrojebi que apareció no hace mucho años, que es el jebi de pelo cardado con pantalón elástico y botas J'hayber. Así como creo que el moderno es una digievolución del popero al igual que el hipster es tambien un upper level.

Sería interesante (por los cojones) hacer un estudio sobre estas ramificaciones ones ones ones....

Hombre Malo dijo...

Aídious:
Por supuesto, en todas partes cuecen habas, y entre las filas de estos modernos indios (por lo de tribu) hay especímenes de toda catadura, desde la bellísima persona hasta el pejerto abominable. Pero la condición humana no depende de indumentarias, es bien sabido que el hábito no hace a la mona, aunque se vista seda.

Me han faltado infinidad de "tribus", pero uno ya va cumpliendo primaveras y es cada vez más desconocedor de estas tendencias y "expresiones culturales", respetabilísimas todas ellas.

Tampoco me maltrate a los góticos, mujer, en el fondo son buena gente. Cuando salen de la bat-cueva.

Hombre Malo dijo...

Kriskros:
Acertadérrimo, hilarante y cuasiquirúrgico su análisis de las subramas del metal y la modernería.

También creo que existe el mestizaje. Creo que un "hipster" sería un moderno, descendiente de popero, pero cruzado con "hippie" en su forma más pura, sin la contaminación del "punk" que supone el "perroflauta".
Y con lo de los "heavys" he generalizado, pues tienen tantas ramas, subgéneros y digievoluciones que habría que hacer un doctorado.

Reconozco que en mi etapa pubescente me incliné hacia el "grunge", pero me faltó dedicación. Hay que echarle horas para pertenecer a una tribu. Y que eso de "grunge" fue muy efímero.

Kriskros dijo...

Sabe bien usted que en nuestra villa, con poco que hagas, ya perteneces a una tribu y antaño era aún más facil. Ergo con que te sacases la camisa por fuera del pantalón, ya eras grunge. Eso hacía que fuese demasiado fácil dejar de currarselo. Con poco, bastaba.

Y que decir del cyberpunk! aquella moda ochentera que solo se veía en películas de ciencia ficción!! LLegará algún día?

Hombre Malo dijo...

Ha llegado, por San Pancracio. Lo que pasa es que ya no se parecen a Billy Idol. Creo (y no soy ningún entendido, conste) que evolucionaron y/o se fusionaron con las facciones góticas más electrónicas , y quizá cogieran algo prestado del "cosplay" japonés, aunque eso no lo tengo muy claro, dando lugar a una suerte de mezclilla tirando a lo oscuro. Para mí sería como si la Madonna de los ochenta (o Cindy Lauper, tanto monta), Marylin Manson y Sid Vicious coincidieran en un accidente atómico, se fusionaran y el engendro resultante se fuera a una "rave". Y como digo, hablo desde el conocimiento superficial y los vídeos de Youtube.

En cuanto a lo de ser "grunge", la camisa por fuera tenía que ser a cuadros, si no, en vez de "grunge" eras un fantoche, los vaqueros debían ir desgastados e incluso rajados, y el calzado por antonomasia eran las Converse (las mismas "bambas" que luego Emilio Aragón combinaría con el esmoquin). Tampoco eran desdeñables una chaquetica (o rebeca) de lana marrón al estilo abuela ni un poco de mugre en el pelo.

A todo esto, se me olvidan los punkis, gente pintoresca, con mucho atrezzo, colorido y un punto de hediondez, pero Aídious lo explica muy bien aquí:
http://meascodelmuero.blogspot.com/2011/12/el-punk-ha-muerto.html

Mudo dijo...

Esta entrada, desde su título, amplía el término hortera hasta límites que se deja poco por fuera. Como aquel tan gordo tan gordo que cagó en el campo y cagó fuera.

Es que hortera, que se define como "vulgar, de mal gusto", para mí lleva añadido que el así llamado arriesga a conciencia. Sin un poco de pretensión para mí no hay horterada. Simplemente desacierto.

Ahora bien, la erudicción analítica en tribus y subtribus que he leído en comentarios me ha dejado de piedra. Entiendo que los grunges fueron la reencarnación de los hippies en una época más individualista, con un suicida por bandera. O que los emos son góticos, que si fieran edificios serían neogóticos, tras pasar por el flamígero y bien superado el románico (que algún día volverá). Pero aquí se acaba mi superficial aportación. Haced un "Arbol de las tribus" (como el que hay de los palos del flamenco) entre los dos. Con dibujos que den yuyu. Y vended el poster a cada bar de España. Os forráis.

Hombre Malo dijo...

Estuve pensando varios títulos que no desvelaran la palabra protagonista de la entrada, y a falta de uno mejor le puse ése. Para mí el hortera es, sí, el vulgar y de mal gusto, pero con intención de seguir la moda (¿Cuál? la que sea, una moda) y ahí se me acerca en cierta forma a petimetre. El petimetre no siempre es un hortera, pero el hortera lo es porque es un petimetre arriesgado.

Creo que los emos han superado el neogótico y van por el rococó.

Para mí el grunge murió cuando me rapé la cabeza con diecisiete años.

Para lo del árbol de tribus haría falta tiempo y mucho cannabis... todo se andará.

Doris Escarlata dijo...

Cada "tribu" urbana tiene ciertas similitudes de vestuario, te tirarías un buen cacho de rato haciendo lo del árbol, aunque estaría guay. También sería interesante para mí que pusieras algún día tu análisis de los petimetres que no son horteras. También puedes hablar de la clase, que no tiene que ver con la ropa necesariamente. A mí me parece que muchos heavys tienen clase. Y los homeless (sobretodo por la forma de andar). Aunque no tener casa no creo que lo catalogues como una "tribu urbana", ¿no?. Aunque si hablas de ellos por su forma de vestir, sí que tienen una forma catalogada.

Saludos.

Hombre Malo dijo...

Curioso que mencione usted a los "homeless", querida/o Doris. Hace poco encontré una página en la que ofrecían la foto de un sujeto, y la cuestión era dilucidar la siguiente disyuntiva: "Hipster or homeless?".

No sé si volveré a incidir en los petimetres, pero lo que si que tengo pensado hacer es una entrada sobre las palabras de señoras mayores que no dicen tacos, ésas que mitigan la dureza de la palabra malsonante infantilizando el término (como popó y pipí), al hilo de otro comentario suyo en otra entrada.

Agradecido de que nos lea.

Hombre Malo dijo...

Me equivoqué, el comentario no era suyo... maldita memoria mermada por el THC...

Vampira dijo...

El tema de las tribus es apasionante y sería interminable por como se fusionan y se combinan... Respecto al hortera en sí abarca toda tribu y condición... de hecho los hay que van saltando de tribu en tribu intentando salir de su horterez innanta, pobrecicos! y es que se ve cá cosa...

Hombre Malo dijo...

En efecto, Miss Uve, el hortera es universal y común a toda tribu (o subcultura, que hay indios que se ofenden al ser nombrados como tales).

Yo, que vivo en una modesta capital de provincia segundona y pueblerina, veo cosas que no llegarán ni a la mitad de lo que verá usted, que vive en una gran urbe cosmopolita y ajetreada.

Guillermo Saavedra G. dijo...

Gracias por las palabras Lechuguino y pisaverde. Hacía mucho que me quería acordar de cómo se decía ser "metrosexual" en buen español.

Hombre Malo dijo...

No hay de qué, estimado Guillermo. Y yo le agradezco a usted que lea mis humildes párrafos y además se anime a comentar.